La sordoceguera

La Sordoceguera es una discapacidad única y no debería considerarse a las personas sordociegas como personas ciegas o personas sordas con deficiencias añadidas. El término Sordoceguera describe un estado que combina a distintos niveles tanto la pérdida de oído como de vista. Dos deficiencias sensoriales multiplican e intensifican el impacto de cada una creando una discapacidad severa que es diferente y única. Dicho lo cual debemos considerar a las personas sordociegas como discapacitados de gran dependencia.

La Sordoceguera es una discapacidad que afecta de forma integral, si bien la incidencia de los diferentes factores que la definen genera diferencias que nos llevan a hablar de un colectivo tremendamente heterogéneo.

Sin embargo, TODAS las Personas Sordociegas comparten una serie de dificultades que obstaculizan su proceso de integración social y evolución personal. Estas dificultades son básicamente dos:

  • Dificultades comunicativas
  • Desconexión con el entorno

Grupos de población:

Grupo I      Personas con Sordoceguera congénita.

En este grupo se incluyen las personas que nacen con la visión y la audición gravemente afectadas por causa de origen pre- o perinatal, o aquellas que se quedan sordociegas al poco de nacer, en el período en el que aún no se ha desarrollado el lenguaje.

Características generales

Si no hay intervención, las personas con Sordoceguera congénita no desarrollan comunicación o se comunican de forma elemental mediante gestos naturales. Si hay resto auditivo funcional pueden utilizar palabras aisladas o frases cortas.

  • Con frecuencia, presentan rituales auto estimulantes o comportamientos problemáticos, derivados, en muchos casos, de la deprivación estimular a que están expuestos.
  • Se suelen encontrar en centros de educación especial o están en su casa hasta que entran en contacto con un programa específico para sordociegos.
  • Si no hay restos auditivos o visuales, viven en un mundo inconsistente, no saben lo que hay o sucede a su alrededor.

Grupo II     Personas sordociegas con deficiencia auditiva congénita y una pérdida de visión adquirida durante el transcurso de la vida

Agrupa a personas nacidas deficientes auditivos, o que adquirieron dicha deficiencia a poco de nacer, y que por causas endógenas o exógenas adquieren una deficiencia visual.

Características generales

  • Suelen ser educados en centros para sordos hasta que la pérdida de visión es constatable.
  • La lengua de signos suele ser su sistema de comunicación habitual, tanto a nivel expresivo como receptivo. Suelen tener dificultades para comprender con detalle el lenguaje escrito.
  • En la medida en que su visión está afectada, pierden la posibilidad de apoyarse en la lectura labial para comprender el mensaje oral. A nivel expresivo, en los casos en que han recibido tratamiento logopédica, suelen utilizar la lengua oral, según el nivel, con frases más o menos completas.
  • Necesitan ser entrenados en la comprensión de la lengua de signos a través del tacto, cuando ya no se pueden valer de la vista o la pierden totalmente. Para ello, deben aprender a colocar sus manos sobre las de su interlocutor para seguir sus movimientos y comprender el mensaje.
  • Presentan dificultad psicológica para adaptarse a la nueva situación.
  • Tienen graves problemas de acceso a la información y a la formación

Grupo III    Personas sordociegas con una deficiencia visual congénita y una pérdida de audición adquirida durante el transcurso de la vida

 Agrupa a aquellas personas ciegas o con problemas serios de visión que, por causas endógenas o exógenas, pierden total o parcialmente su audición en un momento determinado o a lo largo de su vida.

Características generales

  •  Suelen ser educados en centros para ciegos o con las técnicas apropiadas (en general, conocen el sistema braille).
  • A nivel expresivo el sistema de comunicación principal es el   lenguaje oral. A nivel receptivo necesitan entrenamiento en sistemas de comunicación alternativos que puedan ser percibidos a través del tacto, fundamentalmente alfabéticos, siendo el sistema dactilológico el más adecuado, aunque si conocen la escritura en tinta también se pueden utilizar las mayúsculas en palma.
  • En general tienen dificultad para aprender sistemas de comunicación signados.
  •  Si existe resto auditivo, intentan seguir utilizando la forma oral del lenguaje como sistema de entrada de información.
  • Dificultad psicológica para adaptarse a su nueva situación.

Grupo IV    Personas nacidas sin deficiencias visuales ni auditivas y que sufren una pérdida de audición y de visión durante el transcurso de la vida

Agrupa a las personas cuya Sordoceguera sobreviene sin que la persona manifieste anteriormente ninguna deficiencia sensorial. Las pérdidas sensoriales pueden producirse o manifestarse simultáneamente o no, y pueden seguir una evolución similar o completamente distinta.

Características generales

  •  Han recibido educación en centros ordinarios, por lo que suelen tener un buen conocimiento del lenguaje oral y escrito.
  • Su comunicación expresiva es oral.
  • A nivel receptivo necesitan ser entrenados en sistemas alternativos que puedan ser percibidos a través del tacto, preferentemente alfabéticos, aunque también pueden aprender sistemas de comunicación signados. La escritura en palma es en general el primer sistema utilizado.
  • Si tienen restos auditivos, a pesar de los problemas de comprensión, se resisten a aprender nuevos sistemas y manejarlos.
  • Dificultad psicológica para adaptarse a su nueva situación.
  • Dependiendo del resto de visión, queda limitado el acceso a la información hasta que consiguen dominar el sistema braille.

En cualquiera de los grupos hay un factor que influye decisivamente y que es importante tener en cuenta: los restos en cualquiera de los dos sentidos. Mientras que la persona sordociega se pueda manejar aprovechando los restos que le queden y mantener los sistemas de comunicación que ya conoce, se resistirá a aprender nuevos sistemas y a manejarlos.

De todo lo anteriormente expuesto se puede deducir la importancia de que los profesionales conozcan todos los sistemas de comunicación utilizados por las personas sordociegas, con el fin de poder aplicarlos para comunicarse con ellas y también para poder entenderlas, ya que las personas sordociegas, sea cual fuere el momento y el modo en que han adquirido la minusvalía, necesitarán siempre métodos especiales de comunicación.